El presidente Martín Vizcarra enrostró al Congreso el caso del legislador Edwin Donayre, reclamándole que haya tardado ocho meses en levantar su inmunidad parlamentaria. Desde la oposición, el legislador aprista Jorge del Castillo respondió sugiriendo una eventual responsabilidad del Ministerio del Interior, que controla al equipo policial que custodiaba a Donayre. El látigo presidencial llegó desde Huanta (Ayacucho) y agregó leña al debate que resuena desde la semana pasada en torno a esta pregunta: ¿debería ser el Poder Judicial el que levante la inmunidad de un parlamentario (como propone el Ejecutivo) o el Congreso de la República (como dice la Constitución)?El tono exasperado del presidente Vizcarra y la virulencia de las reacciones indicarían que ha vuelto a encenderse la polémica alrededor de las propuestas de reforma política planteadas por el Gobierno.