El jueves de la semana pasada sucedió un hecho inaudito en la Corte Suprema. El fiscal supremo Víctor Rodríguez Monteza no acudió a la audiencia en la que debía defender el caso Los Wachiturros de Tumán ante la casación que interpuso el sindicado cabecilla de esa organización criminal Edwin Oviedo Pichotito.Ninguno de sus tres fiscales adjuntos tampoco asistió, una decisión que dejó desamparado al Ministerio Público y allanó el camino hacia la libertad del expresidente de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), quien cumple 18 meses de prisión preventiva.