El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Vicente Zeballos, intentó ayer poner paños fríos a las declaraciones del presidente Martín Vizcarra sobre la posibilidad de disolver el Congreso si es que este no respeta la esencia de los seis proyectos de la reforma política, que están amparados por el voto de confianza.Luego de poco más de dos horas ante la Comisión de Constitución del Parlamento, Zeballos indicó que el mandatario ha hecho uso de "un mensaje político", pero que este no se debe interpretar como una amenaza.