Comenzó la pugna. El presidente Martín Vizcarra dio a conocer ayer su oposición a la entrega de los S/524 millones que le reclama Odebrecht al Estado peruano por la venta de la hidroeléctrica Chaglla. "El daño (hecho por la empresa) es tan grande que no correspondería hacer una devolución", fueron sus palabras, que parecen una irrevocable sentencia.La importancia de ese pronunciamiento radica, precisamente, en que es el Ejecutivo, a través del Ministerio de Justicia, el encargado de autorizar el pago.El conflicto se genera con el equipo especial de la Fiscalía, que busca el abono de ese dinero para cumplir con el acuerdo de colaboración eficaz celebrado con la empresa brasileña."Mi posición es que, dado el daño, no solamente moral y ético que ha hecho Odebrecht con el Perú, sino también un daño económico, deberíamos tener un fondo que garantice el cumplimiento de pagos a futuro", insistió el mandatario en declaraciones a la prensa desde Iquitos.