Una de las primeras acciones del gobernador regional en funciones de Junín, Fernando Orihuela, tras la condena de prisión del hoy prófugo Vladimir Cerrón, fue encabezar una marcha por las calles de Huancayo para mostrar su respaldo al líder del partido Perú Libertario.Junto a él caminó el ex gobernador regional de Cajamarca Gregorio Santos, quien está siendo procesado por corrupción, y acusó al Poder Judicial de una especie de "sicariato judicial" contra los que "discrepan radicalmente del modelo económico neoliberal", ya que en pocos días se iba a firmar un acuerdo de unidad de la izquierda con un solo candidato.