Los peajes de la corrupción no solo tuvieron la complicidad de las gestiones de Susana Villarán y Luis Castañeda en la Municipalidad de Lima, sino también la de los fiscales del caso Lava Jato, Rafael Vela y José Domingo Pérez, ya que estos últimos evitaron usar leyes vigentes para incautar Rutas de Lima. El magistrado supremo Tomás Gálvez reveló esta negligencia -voluntaria o no- que permite que Odebrecht siga ganando millones de dólares a costa de los peruanos, en especial de la capital de la República.