El empresario Miguel Oyola López está recluido en el penal Sarita Colonia del Callao cumpliendo una condena de siete años por contrabando. En el 2008, fue acusado de haber importado tres vehículos de Japón sin pagar impuestos, pese a que -según él- existe un registro de pagos a través de una carta-garantía que presentó a la Sunat. Para la fiscalía, él es una pieza clave del Caso Los Cuellos Blancos del Puerto.El Comercio accedió en exclusiva a las cartas que escribió Oyola desde el penal en las que afirma que, en el 2010, pagó sobornos a los expresidentes de la Corte Superior de Justicia del Callao César Hinostroza y Daniel Peirano a cambio de que agilizaran los trámites legales para liberar 947 autos usados -de su empresa MGM Trading- que estaban retenidos en el puerto de Islay, en Arequipa. Ello a pesar de que la ley prohíbe la importación de vehículos con más de cinco años de antigüedad.Más de la mitad de los automóviles que estuvieron inmovilizados le pertenecían a César Cataño, investigado por lavado de activos provenientes del narcotráfico.