La confrontación entre el Ejecutivo y el Congreso parece haber llegado a su punto más crítico, al configurarse hoy un día clave no solo para el futuro de la relación entre esos poderes, sino también para el de la gobernabilidad del país. El presidente de la República, Martín Vizcarra, reconoció ayer de forma explícita que maneja la posibilidad de disolver el Parlamento.Consultado en "Cuarto poder" si consideraría denegada la cuestión de confianza planteada por su gobierno en caso de que el Legislativo decida elegir primero a los miembros del Tribunal Constitucional (TC) y no recibir al primer ministro Salvador del Solar, como este pidió el último viernes, respondió: "Sí, así lo tomaríamos. Porque ya ha sido anunciada esta cuestión de confianza por el presidente, ya hay un documento que ha ingresado el viernes al Congreso". El mandatario pidió al Parlamento que esté a la altura de las circunstancias que amerita esta situación y consideró que "debe escuchar el sustento de la cuestión de confianza que presentará mañana [hoy] el primer ministro Del Solar". Si ocurre lo contrario, manifestó que tiene claro el camino por seguir. "Obviamente, de negar la confianza, el planteamiento que hemos hecho a través de este proyecto de ley [a presentar hoy], si es que se deniega, tendríamos que actuar según la Constitución", dijo. Añadió que asumirá todas las responsabilidades del ejercicio de su cargo.