El excontralor Edgar Alarcón, removido de su puesto por el Parlamento en 2017, parece imitar las malas prácticas a las que nos han acostumbrado nuestros cuestionados políticos en los últimos años y postula al Congreso teniendo cinco procesos penales en su contra.El partido Unión por el Perú (UPP), sin importarle las graves denuncias que recaen sobre Alarcón, lo oficializó como su candidato por Arequipa y encima le otorgó el número 1 de la lista, como para tener más chances de llegar a ocupar una curul.