Pese a encontrarse disuelto desde el 30 de setiembre, en las oficinas del Congreso todavía se ejerce el poder y las influencias de la exbancada fujimorista, cuyas malas prácticas parecen no haber cesado ni un solo momento. Ahora, claro, desde la Comisión Permanente.Aprovechando la atención recaída sobre el proceso electoral que busca elegir justamente nuevos parlamentarios, los remanentes de Fuerza Popular habrían vuelto a hacer de las suyas contratando a diestra y siniestra colaboradores vinculados a su organización.Así lo reveló un informe de Carlos Navea, periodista de Latina, que alerta sobre la reciente contratación de 91 nuevos trabajadores en el Congreso, la mayoría estrechamente ligados al partido naranja e incluso exasesores parlamentarios.