Solitos se disparan. La indignación por la pasividad de la Policía para actuar con firmeza ante una denuncia de agresión física, que terminó con la muerte de Jesica Tejeda y tres de sus cuatro hijos, a manos de su expareja Juan Huaripata Rosales el último domingo, en El Agustino, se acrecentó con la fría reacción de la ministra de Justicia, Ana Teresa Revilla, sobre tan lamentable suceso.Tras su salida de la misa de gallo en la Catedral de Lima, pocas horas después de que Tejeda y dos de sus hijos fueron enterrados en medio del dolor de sus familiares, la funcionaria fue abordada por la prensa.Le preguntaron su opinión sobre la indignación de la familia de las víctimas y de la ciudadanía, que consideraba que la detención de Adolfo Bazán -acusado de violación y acoso sexual a cinco mujeres- había sido utilizada para tapar la cuestionada indolencia e inacción policial en el cuádruple asesinato perpetrado en El Agustino.La respuesta de la integrante del gabinete ministerial dejó pasmados a muchos:"Lamento fastidiarlo, pero, en verdad, hoy en día y en este momento estoy en pleno momento de Navidad".