Desde que el Congreso fue disuelto, a fines de setiembre de 2019, lo único que funciona es la Comisión Permanente y solo tiene una labor: revisar decretos de urgencia (DU). Pese a esta situación, solo en noviembre de 2019 la Permanente gastó casi S/1.2 millones en los 249 trabajadores designados a los despachos de los congresistas. ¿Por qué es tan elevada la cifra? En primer lugar, porque los vicepresidentes, además de tener personas en su despacho, también tienen personal asignado a las vicepresidencias.