El empresario peruano de origen chino, José Sam Yuen, investigado por el Equipo Especial Lava Jato por haber aportado dinero clandestinamente a la excandidata presidencial Keiko Fujimori, y es cabeza visible del conglomerado económico SamCorp, controla negocios de casinos como Golden Palace y La Hacienda, además de las compañías Gaming & Technology, Gaming Partner y Newport Capital, las que se indican a la importación de bienes y tecnología de punta relacionada a la llamada "industria del juego", que incluye los tragamonedas.