El empresario Jorge Peñaranda Castañeda, señalado como testaferro de Odebrecht por exfuncionarios de la constructora brasileña en el Perú, admitió que participó en dos encuentros secretos de miembros del Club de la Construcción y que las citas tuvieron como propósito recaudar dinero en efectivo para financiar las campañas presidenciales de Keiko Fujimori en 2011 y 2016.