Desde que el juez Richard Concepción Carhuancho ordenó su prisión preventiva, en febrero de 2017, Alejandro Toledo ha intentado por todos los medios desestimar la hipótesis de la Fiscalía que lo sitúa como el expresidente peruano que recibió US$31 millones en sobornos de parte de la compañía Odebrecht.Todos los recursos interpuestos hasta hoy ante el Poder Judicial le han sido rechazados, pero esta vez la defensa de Toledo recurrirá a una maniobra para intentar deslegitimar la manifestación de Jorge Barata, el exdirectivo que lo señaló como el destinatario de los millones de dólares ilícitos.