¿Chamba para todos? La calificación de que el Congreso es "una agencia de empleos" parece tener más vigencia que nunca. Pese al periodo de disolución, en el que se esperaba que el Parlamento funcione solo con el personal de planta y algunos pocos asesores de la Comisión Permanente, los contratos han estado a la orden del día.Perú21informó que, hasta noviembre, había 1,636 personas laborando. Un mes después, contra todo pronóstico, la cifra se elevó.De acuerdo con el portal de Transparencia del Legislativo, en el último mes del año pasado se registraron 1,740 plazas, 100 más de lo que se reportó en noviembre.Un punto que llamó la atención es que hay tres personas, según el portal, cuyos cargos dependen de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales, pese a que este subgrupo no tiene ninguna función en este periodo.