DESFALCO Y EXTORSIÓN EN EL CALLAO
3 de febrero de 2020

El último mensaje de voz que la ingeniera Maritza Villa Huayllas conserva en su celular es un alarido siniestro: "La vas a pagar, maldita". Se lo dejaron el domingo 26 de enero por la noche, cuando aún no se cumplían 24 horas del arresto de veinte integrantes de la organización criminal Rich Port II, dedicada al cobro de cupos en la Empresa de Servicio de Limpieza Pública del Callao (Eslimp).La amenaza es parte de una serie de imprecaciones que Villa ha recibido el último año, vía redes sociales y como pintas en las calles. Los ataques la han obligado a enviar a su familia al extranjero. "Que en paz descanses, Maritza", le escribieron en una pared, por ejemplo.Maritza Villa es funcionaria de la Municipalidad Provincial del Callao desde enero del 2019. Con ella, como gerenta de administración, se iniciaron las pesquisas en torno a los cuantiosos presupuestos que la comuna chalaca envió a Eslimp en los dos períodos de Juan Sotomayor como alcalde. Para el 2018, último año de gobierno de Sotomayor, el presupuesto de Eslimp raspaba los S/117 millones.