En un Palacio Legislativo inusualmente desierto, Pedro Olaechea habla sobre el 30 de setiembre, día en el que Martín Vizcarra disolvió el Congreso, y su futuro político.Usted ha calificado firmemente que la disolución del congreso del 30 de setiembre fue un golpe de Estado. Ahora, tras la sentencia del Tribunal Constitucional [TC] que valida la constitucionalidad de esta disolución, ¿la sigue llamando un golpe de Estado?Yo posiblemente lo dije, pero cuando ya decidimos el camino competencial preferí llamarlo una crisis política, porque le tocaba al TC, en la acción competencial, dirimir. Y hay una carta que yo envió "Correo" el día mismo en que aceptan la competencial en que es el Tribunal Constitucional el llamado a dirimir o a resolver este problema que se había iniciado con una ruptura. O sea, golpe de Estado es también la forma en que al momento lo dije, porque se le había quitado competencias por la fuerza al Congreso de la Republica.