Entre enero y febrero la actuación de la Procuraduría ha tenido giros vertiginosos. En el primer mes del año, el procurador Jorge Ramírez promovió una reunión entre ejecutivos de Odebrecht y el Ministerio de Energía y Minas para que los primeros tengan un estatus sobre el nuevo proyecto del Gasoducto.Un mes más tarde, el mismo despacho envió dos cartas a la Fiscalía pidiendo incluir a la constructora y a sus exfuncionarios en la investigación por el mencionado proyecto. La denuncia de Odebrecht contra el Estado peruano en el Ciadi provocó el giro.