El presidente Martín Vizcarra contradijo al ministro del Interior, Carlos Morán. Este último había anunciado que se le quitaría la seguridad a los congresistas, como una medida para que más efectivos estén disponibles en las calles para combatir la inseguridad ciudadana.Una idea que si bien puede ser popular (contar con protección personal es un privilegio) ha sido criticado.Se ha dicho que el ofrecimiento de Morán es "populista" e inconstitucional, porque contraviene el artículo 98 de la Constitución, que establece que "El presidente de la República está obligado a poner a disposición del Congreso los efectivos de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional" que demande el titular del Legislativo.