Una vez más la pena de muerte en el Perú por casos de violación ha sido puesta en la agenda, y esta vez fue el propio presidente Martín Vizcarra quien se encargó de eso. Al ser consultado, el mandatario respondió que ese es un tema que "hay que evaluarlo".Pero lo que se le olvidó decir al jefe de Estado es que la aplicación de esa medida extrema no es posible. El magistrado del Tribunal Constitucional (TC) Carlos Ramos y el constitucionalista Aníbal Quiroga explicaron a este diario que no basta con modificar la Constitución (artículo 140 que se refiere a la pena capital para delitos de traición a la patria en caso de guerra, y "de terrorismo, conforme a las leyes y a los tratados a los que el Perú es parte obligada"), pues el Perú tendría que renunciar a la Convención Americana de Derechos Humanos.