Por Luis Vinatea Recoba, socio de Vinatea & Toyama. Si bien hoy todavía no es posible saber quién ejercerá la presidencia de nuestro país en los próximos cinco años, ni cómo será su política laboral, sin embargo, si revisamos lo ocurrido en los últimos años, podemos hacernos una idea de lo que podrían hacer tanto el señor Roberto Sánchez y su equipo de llegar al gobierno, así como las medidas que podría tomar el equipo de la señora Keiko Fujimori, considerando su plan de gobierno y su rol en el congreso en los últimos años. ¿Cómo se encuentra el mercado laboral? La situación no es la mejor y la informalidad sigue siendo la característica principal, pues de un total de 17.6 millones de personas de la Población Económicamente Activa (PEA), solo 3.5 millones son trabajadores formales. La informalidad afecta principalmente a los jóvenes, con 94% en el ámbito rural y 65% en el ámbito urbano. En materia remunerativa, un trabajador informal gana un tercio de lo que gana un formal y su productividad está entre un tercio y un quinto de un trabajador formal. Lo anterior se acompaña de otros datos preocupantes: más del 57% de la PEA no está afiliada a un sistema de pensiones y muchos pensionistas del sistema privado han visto disminuidos significativamente sus fondos por los sucesivos retiros promovidos por las normas que lo permitieron. Solo el 65% de los peruanos accede a un sistema de salud y la pobreza ha pasado del 14% en el 2019 al 24% en el 2025. Así que el reto para ambos candidatos es muy grande.