Las elecciones generales en nuestro país generan un clima de incertidumbre en el país cada cinco años ante lo que pueda ocurrir a futuro. Esto finalmente tiene un impacto en el consumo, que se vuelve más cauto en momentos así. De hecho, de acuerdo a un estudio de Impronta Research a nivel nacional, un 62% de peruanos asegura que su economía familiar se ve afectada parcial y totalmente por la incertidumbre electoral. Apenas un 12% declara que no ha sentido ningún impacto. Siendo del sur, el centro oriente y Lima las zonas que afirman que se han visto impactados parcialmente. Mientras que sobre todo las personas del norte y centro oriente, en mayor medida, indican verse afectadas totalmente. José Oropeza, socio director de la consultora, señala que el estudio revela un patrón claro que se repite de forma homogénea en todas las regiones del país en cuanto a una crisis de legitimidad electoral que erosiona la confianza institucional, lo que se traduce en un impacto directo sobre el consumo. Explica que la incertidumbre política genera un consumo defensivo, donde las familias priorizan lo esencial y evitan compromisos financieros de largo plazo. (Edición domingo).