Más allá de quién resulte vencedor en esta ajustada segunda vuelta entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, el próximo gobierno llegará a Palacio con una agenda marcada por problemas que no admiten mayor espera. La pobreza, la fragilidad de las cuentas fiscales, el bajo crecimiento económico y la persistente crisis institucional figuran entre los principales desafíos que deberá afrontar la próxima administración desde el primer día. “Creo que hay tres o cuatro grandes ejes que tiene que encarar el próximo gobierno, quiera o no quiera, por las buenas o por las malas”, señaló el economista Armando Mendoza en diálogo con La República. Uno de los retos más urgentes, según Mendoza, es lograr que el crecimiento económico se traduzca en mejoras concretas para la población. Aunque la economía peruana ha mostrado una expansión moderada en los últimos años, este desempeño no ha sido suficiente para recuperar los niveles de bienestar perdidos ni para reducir de manera significativa la pobreza y la vulnerabilidad de millones de hogares.