Por Hugo Perea, economista jefe de BBVA Research en Perú. Al momento de escribir esta columna, el resultado de la elección presidencial aún no está definido. Sin embargo, independientemente de quién resulte ganador, se identifican tres temas prioritarios, de corto plazo, que deberá enfrentar la próxima administración. El primero, sostener el impulso que viene mostrando la economía en lo que va del año. El crecimiento se ha ubicado alrededor del 3,5%, con una buena composición por el lado sectorial, ya que el soporte viene de los sectores no extractivos (no primarios) como construcción y comercio. Por el lado del gasto, la demanda interna está expandiéndose a un ritmo mayor que el crecimiento del PBI, con una tasa de 6,6% en el primer trimestre, en tanto que la inversión privada creció 13,2%. Asimismo, el mercado laboral sigue mostrando un desempeño positivo: el empleo formal generado por el sector privado creció 5,7%. Así, el próximo gobierno recibirá una economía en expansión, la que seguirá favorecida por el entorno internacional de altos precios de los minerales que exportamos. Para mantener o incluso acelerar estas tendencias, el gobierno entrante deberá dar señales que reduzcan la incertidumbre con el objetivo de sostener la inversión privada y la creación de empleo. Para esto se requiere que las nuevas autoridades dejen atrás la retórica de la campaña electoral y den garantías de que se mantendrán las reglas con las que ha venido operando la economía desde hace más de 30 años.