LA FARRA FISCAL Y LA TENTACIÓN DE LOS IMPUESTOS
16 de junio de 2026

Por Carlos Casas Tragodara, economista del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico. La semana pasada se deslizó la posibilidad de un crédito suplementario que se financiaría con mayores ingresos. De inmediato corrió el rumor: el dinero saldría de un alza de los Impuestos Selectivos al Consumo y de un recorte del drawback. Más allá de si las razones técnicas eran sólidas o no, lo cierto es que difícilmente podía elegirse un momento peor para semejante cambio. Las expectativas están en zona de riesgo y se deterioran en el corto plazo. Subir impuestos en este contexto, y a la salida de un Gobierno, asestaría un golpe serio al sector empresarial. El drawback merece capítulo aparte y un debate honesto. Es, en los hechos, un subsidio ciego: se entrega a todo exportador que lo reclame con el argumento de que lo compensa por las ineficiencias del Estado. Pero bajo esa lógica todos tendríamos derecho a un subsidio, porque todos cargamos con las mismas ineficiencias. En teoría, el drawback devuelve los derechos de importación que paga el exportador por los equipos e insumos de su operación. Hasta ahí, razonable. De ahí a generalizarlo y convertirlo en 3% del valor FOB exportado hay un abismo. Aun así, alterar este sistema hoy tampoco es recomendable por el daño que infligiría a las empresas en plena coyuntura. Es una discusión técnica que corresponde dar después, no ahora.

  • [Gestión,Pág. 16]
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