AMENAZA EXTREMISTA
1 de julio de 2026

El secretario general de Juntos Por el Perú y diputado electo Ernesto Zunini ha dicho que la bancada no hará obstruccionismo al nuevo gobierno. Sin embargo, insisten en negarse a “reconocerlo” (pero eso sí: han recogido sus credenciales de senadores y diputados a paso ligero, lo cual les permitirá comenzar a cobrar puntualmente los estipendios que les asigna ese mismo Estado al que denuncian). Así, al tiempo que se preparan para instalarse como congresistas en los alrededores de la Plaza Bolívar, continúan presentando recursos, haciendo declaraciones contra los órganos electorales, llamando a marchas y movilizando a sus aliados filosenderistas para que se sumen a las protestas que han programado en fechas clave del mes de julio. Entre estos últimos, es notorio el protagonismo de la Fenatep -sindicato de docentes creado por integrantes del Conare-Movadef- que viene organizando a sus huestes para paralizar el país. En un comunicado al que tuvo acceso Perú21, además de expresar sus habituales apetitos por la derrama magisterial y los delirios sobre una nueva Constitución, los socios de JPP convocan a sindicatos, campesinos y estudiantes a movilizarse el 3 de julio “por la defensa de la educación pública y la soberanía nacional” y, faltaba más, contra la proclamación del nuevo gobierno a cargo del Jurado Nacional de Elecciones. Lo que le sigue a esa fecha es la agenda del sabotaje a la democracia peruana. El 4 de julio, con plantones frente a la Embajada de Estados Unidos y plazas del país. Para el 27 y 28 de julio amenazan también con realizar un paro nacional, justo el día en que se producirá la toma de mando de la presidenta electa Keiko Fujimori. ¿Y así dice Zunini que no habrá obstrucción? ¿Esperan acaso que la nueva administración comience a enfocarse en los principales problemas del país, mientras sus aliados generan revueltas callejeras y bloquean vías públicas? Una vez más JPP tendrá que deslindar si está de lado de la democracia o del lado de quienes, desde hace décadas, pretenden derribarla a toda costa.