Con la proclamación de Keiko Fujimori como presidenta del Perú para el periodo 2026-2031, el excandidato Roberto Sánchez tendrá que enfrentar una nueva realidad: Su incierto futuro político. Su negativa a reconocer los resultados oficiales y la estrategia que utiliza para cuestionar el proceso electoral lo han colocado en una posición cada más distante de los diferentes actores políticos que lo respaldaron en la segunda vuelta. En esta nota, Correo aborda las que hasta el momento son las cinco razones de por qué el líder de Juntos por el Perú (JP) perderá presencia en el escenario político y, sobre todo, le impedirán consolidarse como el líder de izquierda de la oposición. Uno de los principales factores que muestran a Sánchez Palomino como una persona que no será capaz de liderar a la oposición es la falta de reconocimiento a los resultados de las elecciones presidenciales. Cuando la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) no tenía los resultados al 100%, pero Keiko Fujimori había pasado a Sánchez, JP inició la presentación de recursos de nulidad con el objetivo de anular los votos de Lima y el extranjero.