El 26 de marzo de este año, el Tribunal Fiscal notificó a Petroperú que fueron rechazadas las apelaciones que la empresa estatal interpuso contra el reclamo de la Sunat por el pago del Impuesto al Rodaje (IRO) de los años 2019 y 2020. La noticia cayó como un duro golpe en Petroperú. Pocas semanas antes de conocer la decisión del Tribunal Fiscal, el 16 de febrero de este año, la compañía de hidrocarburos había presentado ante la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) sus estados financieros al 31 de diciembre de 2025. En ese momento reportó una pérdida neta de US$468 millones. Pero esta cifra ha aumentado debido a la deuda coactiva que debe pagar a la Sunat por mandato del Tribunal Fiscal. Al tratarse de información relevante, conocida luego de que la petrolera entregó a la SMV sus estados financieros, el directorio de Petroperú, en coordinación con la compañía auditora de la empresa (Gaveglio, Aparicio y Asociados, PwC), aprobó una provisión de US$158 millones para atender principalmente la deuda coactiva, que alcanza los US$133 millones. Por lo tanto, la pérdida neta actualizada del ejercicio de la empresa petrolera pasó de US$468 millones a US$601 millones en los estados financieros auditados, según las fuentes consultadas por La República.