El Perú cuenta con una oportunidad histórica para incorporarse a la nueva economía de los minerales críticos. Las reservas de litio y uranio identificadas en la región Puno, especialmente en el proyecto Macusani, podrían convertir al país en uno de los principales productores de América Latina y abrir una nueva fuente de crecimiento económico en un contexto de creciente demanda mundial por tecnologías limpias y energía de bajas emisiones. No obstante, especialistas advierten que el potencial geológico, por sí solo, no garantiza el éxito. La capacidad del Estado para agilizar permisos, ofrecer estabilidad jurídica y generar condiciones atractivas para la inversión privada será determinante para que estos recursos se conviertan en empleo, exportaciones y desarrollo regional. El exministro de Energía y Minas y consultor internacional, Rómulo Mucho Mamani, señaló a La República que el litio y el uranio han adquirido un carácter estratégico debido al avance de la transición energética y la creciente demanda internacional de minerales críticos. (Edición sábado).