"ME HA PEDIDO QUE SEA UN ASESOR EXTERNO QUE PUEDA APOYARLA"
12 de julio de 2026

Entrevista a Luis Carranza, economista y exministro de Economía. Hay percepción de alivio económico, de que la economía se está estabilizando. El dólar ha bajado. La reacción de los agentes económicos cuando se percibe que Fuerza Popular ganaría fue muy positiva. Los mercados financieros fueron los primeros en reaccionar con bajada del dólar, subida en la bolsa de valores y caída del riesgo país. La confianza empresarial subió fuertemente a fines de junio y, de estar en terreno negativo, pasó a terreno positivo. Y las expectativas de inversión han mejorado en todos los sectores económicos. Es consecuencia de una propuesta de gobierno que apunta a impulsar la inversión privada, garantizar la estabilidad económica y mejorar la eficiencia de la gestión pública. ¿Va a aceptar ser el ministro de Economía o cuál va a ser su rol en este gobierno? He conversado con la presidenta electa Fujimori y me ha pedido que sea un asesor externo que pueda apoyarla en temas estructurales de largo plazo. En esa línea hemos conversado de temas cruciales como presupuesto por resultados y cómo se logró bajar la desnutrición infantil, temas para mejorar la cobertura de servicios públicos, eficiencia en los planes de inversión, entre otros temas estructurales. Eso calza muy bien con el trabajo que vengo realizando, apoyando a las Cámaras de Comercio de las regiones a articular a la sociedad civil para presentar planes de desarrollo que complementen y apoyen las labores de sus gobiernos regionales y hagan propuestas concretas en temas legislativos necesarios. Con Loreto hemos venido trabajando en esa dirección y en marzo de este año se presentó el Plan de Prosperidad de Loreto en el Congreso, con medidas concretas. Esa interacción positiva entre el sector público y el privado es algo que hemos perdido en el país, y es bueno recuperarlo. Adicionalmente, por anteriores compromisos asumidos en el sector privado, podrían existir conflictos de intereses con el Estado, por lo cual es mejor no desempeñar ningún cargo público. Son principios éticos que debemos tener siempre. (Edición domingo). El MEF ha perdido el peso que tenía. ¿El ministro de Economía tiene que ser capaz de decir “no”? Te diría que es el Ejecutivo el que ha perdido el rumbo. Por el clientelismo político imperante no solo se ha inflado el gasto público, sino que los funcionarios no están realizando bien su trabajo por falta de capacitación, por corrupción, falta de apoyo político, temor a denuncias, entre otras razones. El próximo gobierno debe emprender un proceso de restitución del orden fiscal y de la eficiencia en la provisión de bienes y servicios por parte del Estado. Respecto al ministro de Economía, más que decir que no, el ministro debe explicar cuáles son las restricciones y, al final, la priorización vendrá de un proceso político, pero repito, ese proceso político debe tomar en cuenta las restricciones técnicas. ¿Cómo reformular la regionalización para que los recursos se traduzcan en bienestar para regiones? Este es otro claro ejemplo de cómo el Ejecutivo ha claudicado en su función de crear condiciones para mejorar la calidad de vida de la población, especialmente de los más pobres. El Ejecutivo se ha dedicado a transferir recursos sin tomar en cuenta cómo se están gastando. De lo que se trata es de avanzar en dos líneas de acción. Primero, fortalecer el servicio civil, mejorando las capacidades técnicas de nuestros funcionarios en las regiones y, segundo, coordinando con los gobernadores la ejecución con una visión de desarrollo territorial, que puede ir más allá de los límites de una sola región. La presidenta electa hizo promesas importantes, pero muy costosas en cuanto a gasto público. La pobreza en nuestro país, según el INEI, está en 25.7%. En 2019 estábamos en 20%. Es increíble que no hemos sido capaces de regresar a esos niveles prepandemia. En este escenario de fragmentación social es fundamental apoyar a la población más vulnerable con programas sociales efectivos. En el Plan de 2021 teníamos también un amplio paquete de programas sociales para atender a los más golpeados por la pandemia. La racionalización del gasto público es necesaria para que estos programas sean sostenibles fiscalmente hablando, pero eso tomará tiempo, así que temporalmente en este año se podría tener un déficit ligeramente más alto al que figura en el Marco Macroeconómico. No hay ningún riesgo fiscal si es que tenemos estos parámetros de priorización del gasto público. El nuevo gobierno debe respetar la doctrina fiscal. Hay que regresar a una regla fiscal simple, que ponga límites al crecimiento del gasto corriente, que tenga una línea de convergencia clara al tope de déficit fiscal de 1% del PBI y que permita que la inversión pública pueda crecer sin ningún límite directo. Eso funcionó muy bien durante el gobierno del presidente García, porque siempre hay presiones por aumentar el gasto corriente. El TC aclara: Congreso no tiene iniciativa de gasto. El artículo 79 de nuestra Constitución es muy claro. El Congreso no tiene iniciativa para crear o aumentar el gasto público. Ese artículo debe respetarse al pie de la letra. ¿Qué se puede hacer con Petroperú? Petroperú es el mejor ejemplo del riesgo fiscal de una empresa pública mal gestionada. En el corto plazo debe fortalecerse con un directorio técnico independiente que tenga muy claro el rol que debe cumplir en el mercado. Esto nos debe llevar a una reestructuración integral, concesionando algunos activos, vendiendo otros y reestructurando deuda. No creo que deba liquidarse. Hay un costo fiscal que venimos asumiendo, pero hay que ponerle punto final a ese barril sin fondo en que se ha convertido. ¿Cómo movernos en la rivalidad comercial entre EE.UU. y China, y sacar ventaja para el país? La reciente cumbre Xi-Trump marca una ruta de largo plazo para restablecer las relaciones comerciales entre ambos países, lo cual beneficiaría al crecimiento global. Eso es particularmente importante porque nuestros dos principales socios comerciales son China y Estados Unidos. El Perú debe continuar con su política de atracción de inversión extranjera, sea China, norteamericana o de cualquier otro país, siempre que sea competitiva y cumpla con nuestras regulaciones; fomentar el comercio internacional y, entendiendo las dinámicas globales del fuerte crecimiento del comercio entre Asia y Sudamérica, ver el modo de consolidarnos como el hub logístico de esas rutas comerciales que seguirán creciendo. ¿Qué bombas de tiempo deja este gobierno y deben ser desactivadas? Más allá de los problemas fiscales y presiones de gasto recientes, creo que los dos grandes problemas que tenemos en el Perú son la inseguridad ciudadana y el deterioro en la calidad de vida de nuestros compatriotas por la ineficiencia del servicio público, desde las atenciones de salud hasta la cobertura de agua, pasando por trámites interminables en los ministerios o municipios. Creo que estos dos grandes problemas deben ser abordados desde el 29 de julio.