A 15 años de su primer intento de llegar a Palacio de Gobierno y después de tres derrotas consecutivas en las urnas, Keiko Fujimori recibió ayer la credencial por parte del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) que hace oficial su condición de presidenta de la República electa tras resultar vencedora en el reciente balotaje de las elecciones generales ante Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú. En un discurso que duró unos 23 minutos, la lideresa de Fuerza Popular afirmó que el Perú inicia “una nueva etapa”, que estará marcada “por el progreso y la paz”. También dijo creer “profundamente en la reconciliación” y que el país “necesita mirar hacia adelante” con serenidad y confianza. La próxima jefa del Estado precisó que “la reconciliación no significa olvidar nuestras diferencias”, sino aprender a construir sobre aquello que nos une. “Pensar distinto no nos hace enemigos. Convoco a todas las fuerzas políticas democráticas, a los gobiernos regionales, gobiernos locales, el sector privado, a los trabajadores, a los emprendedores, la academia, organizaciones sociales y a cada ciudadano que quiera aportar desarrollo al país a unirnos con madurez y con convicción”, expresó.