El ciudadano canadiense Raymond Kohut, cuando ejercía como representante de la poderosa multinacional de venta de hidrocarburos, la suiza Gunvor, era tratado como un rey en las oficinas de la empresa estatal Petroperú. Para asombro de sus competidores internacionales, ganaba con facilidad las licitaciones de compra de petróleo crudo y biocombustible, incluso con precios superiores al valor referencial. Durante el reinado de Kohut, entre 2015 y 2021, Petroperú adjudicó a Gunvor contratos por US$1.727 millones, una cifra que ilustra que era el preferido. Hasta que, el seis de abril de 2021, Kohut se presentó ante un tribunal federal neoyorquino y confesó haber pagado US$22 millones en sobornos a autoridades de Petroecuador para que le vendieran petróleo crudo, parte del cual revendió a Petroperú. En medio del impacto que ocasionó la revelación del canadiense, Petroperú decidió contratar los servicios de la firma estadounidense Paul Hastings LLP para que revisara el caso y determinara si empleados de la petrolera estatal le dieron un trato preferente a Gunvor a cambio de ventajas. Los expertos del estudio revisaron miles de correos electrónicos, mensajes por WhatsApp, registros de visitas, libros contables, entrevistaron a una treintena de funcionarios y empleados que tuvieron relación con las contrataciones de Gunvor, e interrogaron a siete de estos que interactuaron personalmente con Raymond Kohut. En 2025, Paul Hastings LLP emitió un informe en el que concluyó que existen varios indicios de corrupción. (Edición domingo).