A decir verdad, la valla reputacional que enfrentará el Congreso entrante no está muy alta. Los congresistas que iniciaron su trabajo en el 2021 han dejado una pobre imagen del poder que representan. De acuerdo con la última encuesta de Datum Internacional para El Comercio, por ejemplo, 80% de la población desaprueba al actual Legislativo. Algunos de los futuros diputados demuestran desde ya intenciones de cambiar la percepción de la ciudadanía sobre el Parlamento. En un informe publicado ayer en este Diario, diputados electos de distintas bancadas revelaron los proyectos legislativos en los que vienen trabajando. Como se recuerda, en el próximo Congreso bicameral la capacidad de plantear nuevas leyes recae exclusivamente en la Cámara de Diputados. Se saluda, en primer lugar, que los congresistas electos estén poniendo en blanco y negro sus contribuciones futuras de manera oportuna. Presumiblemente, la mayoría debería haber tenido algunas propuestas legislativas mínimas desde al menos la campaña electoral. Es buen momento para aterrizarlas.