Por Natale Amprino Plá, abogado constitucionalista. Jorge Nieto Montesinos declaró luego de reunirse con la presidenta electa Keiko Fujimori lo siguiente: "He sugerido que considere las rutas para la libertad del presidente Castillo. Eso para buscar un espacio de despolarización. Tiene que ser en el marco del Estado de derecho y de la Constitución. Es parte de una política general de despolarización". El problema de dicha declaración es que, por más bonita y romántica que le suene al señor Nieto, no es viable en el marco del Estado de derecho y de la Constitución, y me parece que él lo sabe. Resulta penoso comprobar, una vez más, que los líderes políticos no tienen el menor rubor en lanzar planteamientos que carecen de respaldo constitucional, en la medida en que ello los posicione políticamente. Y es que, para algunos en la `real politique', cuyos principios supremos son el toma y daca o la maniobra maquiavélica, resulta una suerte de estupidez democrática exigir el cumplimiento de lo que dice la Constitución. Los que reclamamos esto último somos unos necios que no entendemos que lo importante es que se logren acuerdos que permitan “la gobernabilidad”, y para ello no importa si se rompen las reglas, se hace trampa o se vacía de contenido el sistema constitucional. Total, lo válido es “el mensaje”, “la narrativa”, como les gusta decir, y las posibilidades del futuro.