Goldman Sachs advirtió que el precio del petróleo podría superar los US$120 por barril durante el cuarto trimestre de 2026 si las restricciones en el estrecho de Ormuz se prolongan y la producción del golfo Pérsico tarda hasta diciembre de 2027 en recuperarse. El banco de inversión sostiene que este escenario se produciría porque una interrupción prolongada de las exportaciones desde el golfo terminaría afectando también la producción de crudo. La explicación es que, si las exportaciones permanecen bloqueadas, el petróleo producido no tendría cómo salir de la región y comenzaría a acumularse en los depósitos. Cuando estos alcancen su capacidad máxima, las empresas se verían obligadas a extraer menos crudo, reduciendo la oferta disponible en el mercado mundial. En la medida en que el crudo no pueda salir con normalidad, parte de esa producción tendría que ser recortada, agravando el déficit de oferta. En ese contexto, el mercado necesitaría precios más elevados para contener el consumo y equilibrarlo con una oferta más escasa. Ayer el precio del barril de Brent del mar del norte para entrega en septiembre llegó a los US$91.01, es decir, un crecimiento de 2.01%. Es la primera vez que termina el día por encima de los US$90 desde comienzos de junio. El barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en agosto, por su parte, aumentó 2.02% hasta US$84.91.