El fenómeno de El Niño (FEN) que –según proyección oficial– se espera hasta el próximo vera- no pone en peligro no sólo la integridad de la mayor parte de la población y de la infraestructura de uso público y privado, sino también de la mayor actividad generadora de empleo y sustento económico del interior del país, como es la agricultura. Un reciente reporte del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción de Riesgos de Desastres (Cenepred), basado todavía en un comunicado del Enfen sin considerar una magnitud “extraordinaria”, alertó que ante El Niño (considerando un nivel entre “moderado” a “fuerte”) hay un total de 9,388,361 hectáreas (ha) de terrenos de cultivo en peligro de ser dañadas por la caída de huaicos e inundaciones en la mayoría de regiones del país. Considerando que existen 11.2 millones de hectáreas de siembra, según data del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), el pronóstico significa que estaría en riesgo el 83.4% de todas las áreas cultivables u 8 de cada 10 diez hectáreas (ha) cultivables.