FUJIMORISMO PELEA PRESIDENCIA DEL SENADO Y PERDERÍA DIPUTADOS
26 de julio de 2026

En el Hall de los Pasos Perdidos hay una frase que se repite, período tras período, y sobre todo en época de elecciones de la Mesa Directiva: “En el Congreso, nadie sabe para quién trabaja”. Hasta hace dos semanas, Fuerza Popular estaba confiado en conseguir la presidencia del Senado y, para dar señales de apertura, dejaría Diputados en manos de Renovación Popular. En el bloque de derecha, nadie proyectaba que la bancada del Partido del Buen Gobierno (PBG) hiciera valer el peso de sus votos para inclinar la balanza a favor del bloque de izquierda. A un día del plazo límite para inscribir las listas, el vocero del PBG en senadores, Flavio Figallo, anunció el golpe: su partido iría en alianza con los grupos izquierdistas – Juntos por el Perú (JP), Ahora Nación (AN) y el Partido Cívico Obras (PCO)– para las mesas directivas. Para el fujimorismo, este anuncio solo era un intento de presionar para que cedieran a sus demandas. Al día siguiente, comprobaron que el anuncio era cierto y cómo sus planes se complicaban en la puerta del horno legislativo. Ayer, el bloque de izquierda solo discutió el orden de las bancadas en las listas que presentarían: la presidencia del Senado sería para Daniel Barragán de Obras y la de Diputados para Óscar Reto del Partido del Buen Gobierno. Al final de la jornada, lo que quedó claro es que el partido de Nieto fue el que inclinó la balanza legislativa. Las fuentes parlamentarias consultadas apuntan dos razones en concreto respecto a la decisión en la interna del PBG: algunas amenazas internas de renuncia y algunos gestos de los fujimoristas durante la juramentación. Otras fuentes señalaron que tampoco les convenció que el fujimorismo intentara forzar que se le cediera la presidencia a Renovación Popular, más aún cuando la figura de Norma Yarrow no era del agrado en el PBG. El PBG y las tres bancadas de izquierda suman más de 70 votos, que les alcanza para la elección en Diputados. (Edición domingo).