EL MUNDO VUELVE A PONER A PRUEBA AL PERÚ
27 de julio de 2026

Por Mercedes Aráoz, profesora investigadora de la Universidad del Pacífico. El nuevo gobierno asumirá en un escenario internacional bastante menos benigno de lo que sugieren proyecciones locales de crecimiento. La economía peruana conserva fortalezas importantes, pero enfrentará simultáneamente tres amenazas externas: un nuevo choque energético, un fenómeno de El Niño potencialmente severo y una desaceleración mundial asociada con las guerras, la fragmentación comercial y la creciente rivalidad geoeconómica. El FMI proyecta que la economía mundial crecerá apenas 3.1% en este 2026, por debajo de los promedios observados antes de la pandemia. Al mismo tiempo, estima que la inflación global aumentará de 4.1% en el 2025 a 4.7% este año, antes de retroceder en el 2027. Es una combinación incómoda: menos crecimiento, pero mayores presiones sobre los precios. No es todavía una estanflación mundial, pero sí un entorno con algunos de sus rasgos. El primer canal de riesgo es el petróleo. La intensificación del conflicto en el Medio Oriente y las amenazas sobre las rutas marítimas de la región han vuelto a elevar el precio del crudo. El Brent superó recientemente los US$ 90 por barril. El Banco Mundial calcula que los precios de la energía podrían aumentar 24% durante este año y que el conjunto de materias primas subiría alrededor de 16%. Para el Perú, el efecto no termina en el precio de los combustibles. El petróleo más caro eleva los costos de transporte, electricidad, manufactura, pesca y distribución. También encarece los fertilizantes y otros insumos agrícolas, que luego se trasladan a los precios de los alimentos.

  • [Gestión,Pág. 16]
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