Las inundaciones y los movimientos de masas figuran entre los desastres naturales con mayor impacto en el país. Tras el Fenómeno de El Niño (FEN) Costero de 2017, que dejó 1.9 millones de personas afectadas y severos daños en viviendas, infraestructura educativa, sanitaria, vial y agrícola, el Estado impulsó una cartera de inversiones destinada no solo a reconstruir lo perdido, sino también a reducir la vulnerabilidad frente a futuros eventos mediante obras de prevención y protección. De acuerdo con un análisis de ComexPerú, la cartera administrada por la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) estaba conformada, al cierre de mayo, por 239 proyectos distribuidos en 13 departamentos, con una inversión total de S/52.905 millones. De ese total, las denominadas soluciones integrales concentran la mayor parte de los recursos: 102 proyectos por S/28.506 millones destinados a obras de protección frente a inundaciones y movimientos de masas, como diques y muros de contención. La cartera también comprende proyectos de drenaje pluvial, infraestructura de salud e infraestructura educativa, componentes que forman parte de la estrategia de inversión impulsada tras la emergencia de 2017. Pese al volumen de recursos comprometidos, el avance en la culminación de las obras sigue siendo limitado. Según el análisis de ComexPerú, al cierre de mayo solo nueve proyectos de soluciones integrales habían sido concluidos, con una inversión de S/2.755 millones, lo que representa menos del 10% de este componente. Esto significa que la mayor parte de las intervenciones previstas para disminuir el riesgo de inundaciones continúa en ejecución o en etapas previas a su construcción.