Pese al testimonio de la víctima, los chats entre ambos y el certificado médico legal, el partido Juntos por el Perú (JP) sigue sin aprobar ninguna sanción contra su diputado Julián Pérez Mallqui, denunciado por violencia física y psicológica contra su expareja. Recién el domingo 2 de agosto, cuatro días después de la agresión, Ernesto Zunini, vocero de la bancada de la Cámara de Diputados, remitió un documento a la Comisión de Disciplina y Ética de JP solicitando el inicio inmediato de un procedimiento disciplinario contra Pérez Mallqui, así como la imposición de una “suspensión temporal” mientras dure el proceso. “Como grupo parlamentario, se debe mantener una posición firme e inquebrantable de rechazo a toda forma de violencia, venga de donde venga”, reza el documento. Consultado por El Comercio, Zunini señaló que esperará que las investigaciones se desarrollen con celeridad, objetividad e independencia y que, conforme avancen estas indagaciones, “la bancada adoptará las medidas que correspondan”.