Tomás Gálvez, fiscal de la Nación, puso como ejemplo el caso Susana Villarán, donde el aspirante a colaborador eficaz José Miguel Castro murió luego de cuatro años ofreciendo pruebas, para defender las leyes que modifican el Código Penal. Esto lo dijo en respuesta a una pregunta sobre las supuestas normas “procrimen”. “Ese concepto procrimen es una falacia total, una mentira. Todas las leyes que se han dado han estado orientadas a resolver un problema específico que sí lo han logrado medianamente”, declaró. Explicó que, como no son perfectas, las han estigmatizado con esa palabra. “No puede ser procrimen que se ponga un límite al período de corroboración de las declaraciones en una colaboración eficaz”, recordó.