El Gobierno de Keiko Fujimori otorgó el salvoconducto a la exprimera ministra de Pedro Castillo, Betssy Chávez, y permitió su salida de Perú con destino a México, donde recibió asilo político. En ese contexto, los gobiernos de México y Perú anunciaron, mediante un comunicado conjunto, el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas, poniendo fin a una ruptura de nueve meses. Casi de inmediato, la cancillería peruana explicó, en un comunicado, que otorgó el salvoconducto a Chávez Chino en “compromiso con las obligaciones” derivadas de la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático de 1954, de la que México y Perú son partes. Sin embargo, subrayó que informó al Gobierno mexicano que la exjefa del Gabinete Ministerial ha sido sentenciada por conspiración para una rebelión en agravio del Estado y es investigada por enriquecimiento ilícito por el Ministerio Público. Asimismo, recalcó que el Gobierno peruano entrega el salvoconducto reservándose el derecho de solicitar una eventual extradición, en caso de que las autoridades judiciales peruanas así lo requieran. (Edición sábado).