El Gobierno inicia con grandes expectativas su gestión del sector minero-energético, empezando por lo fundamental: el ordenamiento de las entidades públicas más gravitantes, como el Ministerio de Energía y Minas (Minem) y PetroPerú. Así, la semana pasada vimos el reemplazo del Directorio de la empresa estatal por otro, más proactivo y “totalmente empoderado para cambiar pronto a esa compañía”, según explicó Elmer Cuba, ministro de Economía y Finanzas (MEF). Y es que tanto el MEF como el Minem tenían claro que el Directorio saliente de la petrolera venía poniendo piedras en el camino de su propia reorganización, demorando, por ejemplo, la constitución del fideicomiso (de US$2.000 millones) que le permitirá disponer de liquidez para comprar crudo y pagar deudas a proveedores. “Ha habido resistencia, efectivamente, de ir por ese camino, pero ya no hay resistencia. Así que todo va a fluir”, expresó Cuba. La reorganización de Petro-Perú es uno de los principales desafíos del Gobierno. “Eso y fortalecer a PerúPetro son las dos primeras cosas que hay que hacer en el sector hidrocarburos”, apunta Luis Fernández, director de Gas Energy Perú.