El presidente del Congreso, Miguel Torres, reculó en su postura inicial en contra del trabajo presencial en el Parlamento. En la red social X, señaló ayer que “estoy de acuerdo con la presencialidad. Es la regla general y la fórmula adecuada de ejercer la función parlamentaria. No hay discrepancia sobre ello”. Horas antes, el senador Alejandro Aguinaga había disentido de la primera opinión de Torres. “Yo creo que (la virtualidad) ha generado mucho rechazo. Son posiciones individuales. No hemos tomado una posición como bancada”, indicó en RPP.