La combinación de El Niño costero presente desde marzo, más El Niño global que empieza a causar estragos en Sudamérica, golpean ya diversos cultivos permanentes en nuestro país y son una amenaza creciente no solo para la próxima campaña agrícola 2026-2027 sino también para la actividad pecuaria nacional. El ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, reconoció que, si ese fenómeno no estuviera afectando al agro local y a la pesca, este año nuestra economía podría crecer en torno al 4.5%. Anteriores reportes del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción de Riesgos de Desastres (Cenepred) alertaban sobre los riesgos que el calor extremo y lluvias intensas que causa El Niño costero traerían sobre la integridad de pobladores y sus campos de cultivo, sobre todo en regiones costeras del norte y centro del país. Sin embargo, ahora se suma un nuevo elemento que trae El Niño global: la sequía, la cual, según estudio del Cenepred, podría impactar negativamente en 1.4 millones de hectáreas (has) de cultivo, en 13 regiones del centro y sur en el verano 2026 - 2027.