Essalud está en la mira del nuevo Gobierno. Recientemente, el ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, Juan Sheput, dijo que apuntarían a una auditoría profunda y se evaluaría declarar al Seguro Social de Salud en emergencia. Esto, como consecuencia de los constantes reclamos de los asegurados por falta de citas y medicamentos. La situación ha ocasionado también que la institución, como marca, esté instalada en el conocimiento colectivo de los peruanos, pero que el vínculo que tiene con ellos sea débil. Un estudio que desarrolló BBK Group e Impronta Research –y que compartió con Gestión– revela que, de las entidades públicas evaluadas, el seguro social registra la menor conexión emocional con el país: el descontento se profundiza entre los adultos mayores. En ese contexto, además de las 20 empresas privadas, se seleccionaron a cuatro instituciones estatales consideradas “marcas sensibles” porque actúan como una “vitrina” para mirar el funcionamiento de la sociedad. En detalle, Essalud, con 38 puntos, es la marca con menor performance. Le siguen Petroperú (40 puntos), la ONPE (47 puntos) y Promperú (49 puntos). Puntualmente, el seguro social está en “jaque” sobre todo en las aristas de experiencia (36) y propósito (38), tanto que 6 de cada 10 peruanos no tendrían problemas en reemplazarlo, sostiene el estudio.