FACCIONES DE SÁNCHEZ Y CASTILLO SE DISPUTAN EL PODER EN JUNTOS POR EL PERÚ
12 de agosto de 2026

Juntos por el Perú (JP) ha empezado su gestión en la era bicameral con el pie izquierdo. Amagos de renuncia, desacomodos por los cupos de asesores y rencillas por las vocerías y presidencias de comisiones revelan una trama más profunda en torno a la disputa de poder silenciosa entre dos facciones: la del excandidato presidencial Roberto Sánchez, líder de la agrupación, y la del expresidente Pedro Castillo, preso en el penal de Barbadillo. La primera disputa ocurrió por la repartición de vocerías tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. Mientras se esperaba un debate amplio de propuestas, Sánchez llegó a la reunión imponiendo los nombres que, según anunció, había acordado con Castillo en Barbadillo. “El profesor ha dicho que sea su hermano”, exclamó Sánchez en la reunión, según las fuentes consultadas, para anunciar que José Castillo sería el vocero titular en el Senado. La facción sanchista se quedaría con la vocería de la Cámara de Diputados, a través del legislador Ernesto Zunini. Lo que parecía ser un acuerdo salomónico solo fue la primera muestra de lo que se vendría en las siguientes semanas. La segunda disputa estaría relacionada a la repartición de asesores. Si bien cada parlamentario cuenta con personal propio para sus despachos, las bancadas también tienen espacios para nombrar a colaboradores. En este espacio se dio una nueva imposición: Roberto Sánchez se colocó como asesor principal de la bancada en el Senado alegando que le correspondía por haber sido el candidato presidencial en la pasada campaña electoral. Para la facción castillista, esta movida responde a un intento de Sánchez por “controlar” la toma de decisiones del vocero José Castillo, hermano de Pedro Castillo.