Mientras en el Senado todo se desarrolla con aparente fluidez –ya se ha aprobado el cuadro de los integrantes de las comisiones en el pleno–, en Diputados avanzan a marchas forzadas por responsabilidad directa de las bancadas de oposición. El martes debió zanjarse la distribución de las mesas directivas en esa cámara, pero la llamada coalición de izquierda alegó que no se habían puesto de acuerdo internamente todavía, dilatando el tema hasta ayer en que se logró humo blanco. Es decir, con la legislatura todavía en pañales, en la oposición comenzaron ya a dividirse, algo que no pocos analistas políticos advirtieron con anticipación. Otro tema que está lastrando el arranque de la Cámara Baja es la Comisión de Ética, donde Harvey Colchado sometió a consideración su permanencia en ese grupo de trabajo, luego de que la Fiscalía solicitara prisión en su contra, por presuntos delitos de negociación incompatible y falsedad ideológica. “He combatido la corrupción en el poder y he sido denunciado injustamente por ello. (Para) que se pueda trabajar con tranquilidad y buen clima yo pongo mi nombramiento a disposición del pleno para que ustedes decidan mi continuidad”, declaró el exdetective. Muy elegante, pero lo menos que pudo haber hecho es consultar previamente el reglamento del Congreso para verificar que su postura estaba fuera de lugar. Su bancada (Ahora Nación) no tardó en respaldarlo.