El debilitamiento institucional registrado desde el 2016 a la fecha significó que el Perú pierda el selecto estatus "A" en su calificación crediticia y no pueda recuperarlo. La rebaja de "A3" a "Baa1" se concretó en el 2021 y no cambio más. Calzando con el ingreso de un nuevo Gobierno, el vicepresidente del Grupo de Riesgo Soberano de Moody's, Renzo Merino, indicó que la "clave" para mejorar el perfil crediticio está en abordar, precisamente, dicho deterioro. El ejecutivo indicó que la nueva gestión recibe una posición fiscal "robusta" que le permitirá enfocarse en medidas estructurales. "América Latina tiende a ser una región donde los países están no solo diagnosticados, sino sobrediagnosticados. La clave para Perú es cómo pasar a la siguiente fase y ahí el reto es encontrar la política, las soluciones a estos problemas estructurales e implementarlos. Va a ser un desafío importante teniendo en cuenta el contexto político del país", respondió Merino a la pregunta de Gestión, en el marco del Moody's Inside Latam 2026. Para los siguientes años, y pese al gasto público millonario que supondrá el fenómeno de El Niño, la expectativa de la calificadora es que el Perú "mantenga” dicha posición fiscal relativamente robusta, acompañada de un crecimiento económico. Sin embargo, insistió que "no resulta suficiente" para mejorar el perfil crediticio por sí solo.